Saltar al contenido

10 tips para fomentar el hábito de la lectura en los niños

¿Cómo fomentar el hábito de la lectura en los niños? Esa es una inquietud muy común en las familias.

padre y niño frente a un libro con caras tristes y de aburrimiento.

Muchas veces los padres nos angustiamos al ver que a nuestros hijos no les gusta leer. Y digo “nos angustiamos” porque yo también pasé por esa experiencia. Mi hija no solo no quería leer, sino que le aburría hasta que yo le leyera cuentos. Os aseguro que resultaba frustrante, y más teniendo en cuenta que no entiendo la vida sin tener un libro a mano. Me encanta leer y no sabía cómo transmitírselo a mi hija.

Y, ¿cómo terminó la cosa? Os lo cuento al final del post. 😉

Pero, por si no tenéis tiempo de leer este artículo, que tiene su miga, os dejo a continuación el texto en el podcast del canal de YouTube de Cuentitis Aguda.🎤

Con el tiempo, reflexionas y te das cuenta de las cosas que has hecho mal, de otras que eran buenas ideas, aunque en aquel momento no dieran resultado, y también de algunas que no se me ocurrieron entonces y podrían haber sido de ayuda. Así que con todo ello he hecho un refrito y hoy os traigo 10 tips para ayudar a que los niños adquieran el hábito de la lectura.

madre e hija con trenzas leyendo un libro divertidas

Pero, antes de buscar posibles herramientas para incentivar la lectura pensemos en las razones por las que a los niños no les atraen los libros.

Qué les impide a los niños adquirir el hábito de la lectura:

  1. Antes que nada habría que descartar problemas visuales o de lectoescritura, como la dislexia o las dificultades de comprensión lectora, que suponen una barrera cuya detección es fundamental no solo para mejorar la capacidad lectora, sino también para el desarrollo intelectual y psicológico de niños y niñas.
  2. Esfuerzo intelectual. Al contrario del juego, que es una actividad expansiva y dinámica, la lectura requiere concentración para interiorizar, meterse dentro del texto y ser un espectador de la historia o incluso sentirse su protagonista. Eso supone un esfuerzo intelectual, un trabajo extra del cerebro. La recompensa es inmensa una vez que los niños se adentran en el mundo de la lectura, pero no todos están dispuestos a pagar el precio. Además, muchas veces están cansados del ajetreo del día y se les hace cuesta arriba leer.
  3. Multitud de estímulos. Cada vez más estamos rodeados de dispositivos que no solo nos facilitan las tareas del día a día y nos abren ventanas al mundo, sino que también llenan nuestro tiempo de ocio. A menudo, señalamos que los niños están “enganchados a las maquinitas”, pero no somos conscientes de que nosotros también consumimos mucho tiempo viendo la televisión, bicheando en las redes sociales, chateando… Ellos han vivido esta vorágine de estímulos desde muy pequeños y hay que reconocer que las películas y los juegos de los que disfrutan desde las pantallas son llamativos, entretenidos y además de consumo inmediato, así que no es de extrañar que les cueste encontrar el momento de ponerse a leer. De hecho, a muchos de nosotros, desde que internet ha invadido todos los espacios, nos resulta más buscar un rato para la lectura, ¿o no?
  4. Aburrimiento. El cuento tiene que enganchar, conectar con el lector, debe abducirle de alguna manera y, para eso, necesita encajar con los gustos de cada niño, con sus sueños, con sus aficiones. Si no lo conseguimos, si nuestro criterio de selección no enlaza con su mundo interior se aburrirán y no querrán leer.
  5. Desmotivación. El paso del álbum ilustrado al libro con textos más largos puede desmotivar a los chavales, conviertiendo lo que era un placer en una tarea fatigosa.
  6. Obligación. A medida que los alumnos avanzan en la escuela, aumenta la lectura obligatoria de libros, muchas veces obras maestras, pero ambientados en contextos históricos que les son ajenos, con conflictos poco comprensibles desde la visión actual del mundo o con textos largos que, en lugar de apasionar al alumnado por la lectura, consiguen el efecto contrario.
niño aburrido frente a un libro

Ahora veamos qué se nos ocurre para fomentar el hábito de la lectura en los niños.

1️⃣ No forzar la lectura

Cuando miro atrás creo que ese fue mi principal error. para mí eran tan evidentes las bondades de la lectura y la consideraba tan necesaria que el rechazo que mi hija demostraba me llenaba de frustración y entonces terminaba llevándolo al plano emocional, tomándomelo como una ofensa personal y haciéndola sentir culpable. Muy mal por mi parte, lo sé. Por eso mi primera recomendación es no obligarles a leer.

Imagínate que llegas del trabajo, después de un día agotador. A eso se le suman las tareas de la casa y cuando anochece solo deseas descansar. Pues ahora ponte en la piel de un niño, de una niña. Ellos son energía pura, actividad y movimiento, pero aun así les toca permanecer sentados en un pupitre, quietos y atentos a las explicaciones de los profes durante más de cinco horas. Cuando llegan a casa toca hacer los deberes. Así que han pasado gran parte del día con el bolígrafo en la mano, escribiendo, leyendo textos y estudiando, ese es su trabajo. Y encima queremos que lean al acostarse.

padre leyendo y jugando con dos hijos en la cama

¿Qué te parecería a ti si te dijeran que descansaras trabajando más? Porque para algunos pequeños la lectura supone un trabajo, no un placer, y debemos respetarlo.

¿Quiere decir eso que tiremos la toalla? NO, desde luego. Sabemos lo importante que es la lectura. A continuación os enumero algunos de sus beneficios.

  1. Mejora la comprensión de textos, la expresión verbal y enriquece el vocabulario.
  2. Es el mejor instrumento para mejorar la ortografía.
  3. Favorece la concentración.
  4. Estimula la imaginación.
  5. Los hace más empáticos.
  6. Es una maravillosa manera de ampliar nuestra cultura general.
  7. Les ayuda a reflexionar y a interiorizar ideas y conceptos.
  8. Fomenta el pensamiento crítico.
  9. Les muestra otras realidades.
  10. Proporciona herramientas para comprender mejor el mundo.
niña leyendo sobre una pila de libros

2️⃣ Cualquier tipo de lectura

Como estaba preocupada por el tema, le pedí consejo a la tutora de mi hija, en 5º de Primaria, Davinia se llamaba, y después de muchos años sigo agradeciéndole el trabajo de motivación y el espíritu de esfuerzo y de autoexigencia que inculcó a la niña y que le sirvió para madurar y tomar conciencia de sus capacidades. Pero volvamos a lo que estábamos hablando: Davinia me dijo que lo fundamental era leer, sin importar el qué: libros, periódicos, cómics, álbumes ilustrados, letreros, etiquetas de los botes de tomate… El caso es que introdujera en el día a día la costumbre de leer.

3️⃣ Respetar sus gustos

¡Menudo rollo de cuentos que le mandaban leer en casa ya desde bien pequeñita! Traía algunos libros de lectura que me aburrían hasta a mí. Y haciendo un inciso, fue por eso por lo que me decidí a escribir literatura infantil, con la intención de que pudieran leer mis cuentos fácilmente niños a los que no les atraía la lectura.

La lectura tiene que conectar con los gustos y las aficiones de los niños. ¿Les vuelven locos los aviones? ¿las historias de ciencia ficción? ¿los deportes? ¿la magia? ¿la cocina? Pues hay historias maravillosas que hablan de todas esas cosas y más.

cuatro niños riéndose con un libro con dijos abierto ante ellos

4️⃣ Humor

Los libros de humor enganchan enseguida, al fin y al cabo, el humor es diversión, risa, entretenimiento. O sea, lo opuesto al aburrimiento. Y si además tienen un mensaje potente, mejor todavía.

El humor es una excelente herramienta para reenganchar a los niños que abandonan la lectura en el paso del álbum ilustrado a al libro con pocas ilustraciones o sin ellas.

Os dejo algunas recomendaciones de libros en los que el sentido del humor es el protagonista y que podéis encontrar en la sección Qué cuento leemos hoy, del blog de Cuentitis Aguda:

La increíble historia de la dentista demonio. 👿

Cómo arreglar un libro mojado. 📖

Nina y el misterio de Santapaciencia. 🌈

5️⃣ Emoción

La emoción despierta curiosidad. Es una muy buena opción apostar por cuentos que despiertan emociones, porque hacen empatizar a los niños con los personajes, identificarse con ellos o soñar que viven sus aventuras. Harry Potter, Matilda, Amanda Black conectan con el público infantil a través de la emoción, la sorpresa, el vértigo de la aventura. También generan simpatía entre el los protagonistas desastrosos, como Greg.

imagen fantástica de la cola de un monstruo saliendo de las páginas de un libro.

Y una mezcla de emociones que resulta muy poderosa es la de humor-terror, les encanta.

6️⃣ Libros en casa

Es muy común que en una familia de futboleros los hijos e hijas se aficionen desde pequeños a este deporte. No es igual de probable si los padres no muestran interés por el fútbol. Pues con los libros pasa lo mismo: ver que en casa se lee, crecer rodeados de libros, sentir el valor que los adultos dan a la lectura, compartir historias y leer juntos es muy útil para que los niños se conviertan en lectores.

Por otro lado, de nada sirve ponernos como ejemplo negativo, como quien le dice a su hijo “no te muerdas las uñas, que yo no hice caso a mi madre y ahora tengo muñones”, pero aplicándolo a los libros. Ese no es el camino, el mensaje debe ser positivo.

libro abierto en primer plano con librería desenfocada al fondo.

7️⃣ Leer en voz alta

Por supuesto, cuando son pequeños somos nosotros quienes les leemos los cuentos, pero también es interesante leerles en voz alta más adelante cuentos largos, que no tienen capacidad de leer por sí mismos y por los que, cuando son mayores, pierden el interés.

Cuando hagamos estas lecturas debemos prestar especial atención a la entonación, la velocidad, el ritmo, los silencios y la modulación de la voz para envolver y emocionar a los niños con la narración.

Recuerda que toda la emoción que proporcionarían las imágenes de una película debemos transmitirla a través de nuestra voz, despertando su imaginación.

8️⃣ A escena

Otra manera de potenciar la emoción y de convertir la lectura en una actividad divertida es ayudándonos de dramatizaciones, exageraciones, creando voces, inventando canciones, imaginando cómo se comportarían los personajes en otras situaciones o dibujándolos. También puedes involucrar a tu hija o hijo en la lectura leyendo una página cada uno.

9️⃣ No solo cuentos

Es innegable la magia que ofrecen para los peques los álbumes ilustrados, en los que la importancia y la calidad de las imágenes forman parte de la historia. Cuando se hacen más mayores, las novelas infantiles y juveniles son las más solicitadas. Pero hay chicos y chicas que, en lugar de narrativa, eligen otro tipo de lecturas que les enseñan a descubrir el mundo con imágenes e información, como los libros de divulgación científica, de fotografías, sobre geografía, deporte, dinosaurios… Solo hay que estar atentos a sus aficiones y buscar libros que hablen de ello.

Algunos libros, con imágenes maravillosas y muy potentes, son en sí mismos, como objetos, obras de arte, y podemos acercarnos a ellos de la misma manera en que lo hacemos con un cuadro o una escultura.

niños hojeando un libro con fotografías

También cabe la posibilidad de introducirlos en el mundo del teatro o en el de la poesía. En cuanto a esta última, permitidme que os recomiende la obra de un poeta estupendo, que se mete a los niños en el bolsillo, Raúl Vacas.

🔟 Huir de los libros utilitaristas

Los niños y las niñas disfrutan de los libros emocionantes, con giros argumentales, personajes increíbles, situaciones insólitas, historias llenas de imaginación. Todo lo contrario a los textos escritos con intencionalidad, en los que el tema central se traslada a los niños olvidándose de la magia de la narración. Y los chicos son muy listos y esto lo huelen de lejos.

La buena literatura infantil, al igual que la destinada a los adultos, trata, al fin y al cabo, de la condición humana. Vivencias que marcan nuestra vida, conflictos que despiertan el sentido de justicia o historias de superación aparecen en sus páginas, pero el mensaje en la buena literatura se encuentra en el fondo e impregna la trama mientras transcurre una historia emocionante.

niñas leyendo apoyada en una estanteria de una biblioteca con ojos soñadores.

¿Un ejemplo? El cuento del Patito Feo nos habla de las peripecias de un pobre polluelo de pato que debe abandonar su familia y, tras muchos sinsabores, termina convirtiéndose en cisne. Esa es la trama, pero el fondo, que como su propio nombre indica es más profundo, nos habla de abandonar nuestro lugar de confort para encontrarnos a nosotros mismos y descubrir a nuestro grupo de referencia, en este caso, la bandada de cisnes. Es, por tanto, un cuento sobre el desarrollo personal, el paso a la edad adulta, y de eso nos quiere hablar Andersen sin necesidad de hacerlo explícitamente porque, como decíamos, el mensaje está en el fondo de la historia.

Estos son mis consejos para fomentar el hábito de la lectura en los niños. Espero que os sean de utilidad.

Las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance herramientas digitales, entre ellas, los e-books y los audiocuentos. Hay canales de YouTube y podcasts con cuentos infantiles para niños a los que les gusta escuchar historias en lugar de leerlas. Puede ser un primer paso para acercarles a la literatura, aunque sea en forma de audio. Os dejo un enlace al Podcast de Cuentitis Aguda, donde podréis escuchar juntos cuentos muy entretenidos para pasar un buen rato.

Y ahora…

Como os contaba al principio, sudé tinta china intentando aficionar a mi hija a la lectura. Había solo un par de libros que le gustaban y yo se los leía por la noche. Uno de ellos es un maravilloso álbum ilustrado, del que se me ocurre que un día tengo que hacer una reseña,🤔 porque es brillante, tanto por sus fantásticas ilustraciones llenas de sorpresas, como por la inteligencia y sensibilidad de sus textos.

niña riendo con libros en la cabeza

Se titula Cuentos para soñar despierto. Y el que más nos gustaba era ¿Seguro que crecerá? 🐣Como prueba de que se trata de un libro muy especial solo puedo decir que encandiló a mi hija 🤩 quien normalmente, cada vez que yo intentaba leer cualquier otro libro se ponía a bostezar.

El tiempo pasó y con once o doce años leíamos a medias los libros: una página cada una, pero sin demasiado entusiasmo por su parte. 😅

Y cuando llegó a los quince años, de repente, me pidió que le comprara libros. 😳 El milagro se obró gracias a la influencia de algún gran profesor del instituto y al intercambio de recomendaciones y lecturas entre los compañeros de clase.

Cuatro años después sigue leyendo cuando el estudio se lo permite. No son precisamente las lecturas que yo le recomendaría y creo sinceramente que lo que lee no presenta demasiada calidad literaria, pero todo se andará. Como nos decía Davinia, su profesora, lo importante es que lea.

En fin, yo estaré aquí para cuando avance y necesite alguna recomendación de libros y autores de los que tienen mucho que decir y lo hacen muy bien. 😉

Y colorín colorado…

¡Hasta la próxima! 💖

niña con trenzas leyendo un cuento
10 tips para fomentar el hábito de la lectura en los niños

A mi hijo no le gusta leer 😥 ¿Cómo fomentar el hábito de la lectura en los niños? Esa es una inquiet…

pippi calzaslargas cuento infantil
5 Heroínas de cuento: chicas fuertes

Rebeldes, que no malas. Son las protagonistas de novelas infantiles y juveniles, algunas escritas ha…

practicar yoga con niños cuentitis aguda
Practicar yoga con niños

El yoga y los niños 🙏🏻 Parece incompatible: yoga y niños, ¿verdad? El yoga representa la serenidad, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *