Los superhéroes de la naturaleza 🦸🏻♂️
¿A cuántos superhéroes conoces? Como sabes, se trata de personajes de ficción con superpoderes que luchan para que el bien triunfe. Pero, ¿sabías que en la naturaleza existen unas verdaderas superheroínas que velan para proteger la vida y la biodiversidad de nuestro planeta? Se trata, ni más ni menos, que de las abejas.

La polinización 🌺
Ya conocemos que las abejas producen miel, cera y otros productos que los humanos aprovechamos para alimentarnos o elaborar medicamentos, por ejemplo. Pero la labor más importante de las abejas es la de la polinización, transportando el polen de flor en flor y colaborando en la reproducción de las plantas. Gracias a ellas las flores polinizadas se convierten en frutos y de estos salen las semillas de las que nacerán nuevas plantas.
Así que las abejas garantizan la existencia de gran parte del reino vegetal. Y recordamos que las plantas se encuentran en la base de la cadena alimentaria, sin ellas el planeta no sobreviviría.
Las abejas no son los únicos polinizadores, pero sí los más importantes, por eso decimos que la supervivencia de las abejas es fundamental para la supervivencia del planeta.
Hoy vamos a hablar de cosas de abejas y para ello nos ayudarán los números. ¿Sabes cuántos… tienen las abejas?

Contamos del 1 al 8 🤓
1️⃣ Las abejas viven en comunidad dentro de una colmena
Imagínate una ciudad de 50.000 habitantes, seguro que conoces alguna o quizás vivas en ella. Ocupa mucho espacio, ¿verdad? Tanto que para recorrerla, a menudo, necesitamos utilizar medios de transporte. Pues en algo tan pequeño como la colmena que ves en la imagen pueden vivir más de 50.000 abejas.

Dentro de las colmenas se encuentran los panales, láminas de cera con pequeñas celdillas de forma hexagonal donde se crían las larvas, que son alimentadas con miel y polen. Una vez que se desarrollan salen al exterior ya transformadas en abejas adultas.
Además de estas celdas que funcionan como cunas de las pequeñas abejas, hay otro tipo de celdas que sirven para almacenar miel, con la que se alimentará la colonia (conjunto de abejas de la colmena). Para que se conserve en las mejores condiciones, cuando las celdas están llenas de miel las abejas tapan los huecos con cera que producen a través de unos órganos situados en la parte final del abdomen (glándulas cereras), que puedes ver en la imagen.

Y hablando del número uno, las abejas tienen un aguijón, que solo utilizan cuando sienten que la colonia o su propia vida se encuentran en peligro. Con ese pequeño aguijón inoculan veneno a sus enemigos. Cuando nos lo clavan a los humanos, nos producen una picadura dolorosa y la zona se inflama. Pero quien se lleva la peor parte es la abeja, el aguijón posee una especie de ganchos, así que al retirarse sigue clavado en la piel de manera que el insecto lo pierde y con él parte del intestino de la abeja, que a las pocas horas morirá.
2️⃣ Las abejas tienen dos antenas
Las abejas no poseen nariz ni orejas, pero tienen muy desarrollado el sentido del olfato. Y, ¿sabes dónde se encuentra? Pues en las antenas, que también les sirven para sentir las vibraciones, de esta manera pueden oír. Además las antenas funcionan como órganos del tacto, detectando la forma y la profundidad de las celdas que construyen, y también las utilizan para reconocerse y comunicarse entre ellas dentro de la colmena o para detectar la temperatura o la humedad.
Otra curiosidad con el número dos: las abejas tienen dos estómagos, uno le sirve para realizar la digestión (como el nuestro) y en el otro transporta el néctar para llevarlo a la colmena, donde se transformará en miel, es el llamado buche melífero.
3️⃣ Las tres partes del cuerpo de las abejas
Las abejas son insectos y, como todos los insectos, en su cuerpo diferenciamos tres partes:
- Cabeza: en ella encontramos las antenas, los ojos, las mandíbulas y la probóscide (😅 ¡menuda palabrita!) o lengua con la que succionan el néctar de las flores.
- Tórax: es la parte central y más peluda del cuerpo, y de él salen las patas y las alas.
- Abdomen: se trata de la parte trasera de las abejas, donde encontramos los característicos anillos amarillos. También en esta zona están localizados el aparato digestivo, el aparato reproductor, el buche melífero y las glándulas cereras de los que ya hablamos antes.

Siguiendo con el número tres, en la colmena encontramos tres tipos de abejas:
La abeja reina. Solo puede haber una en cada colmena y su tamaño es mucho mayor que el del resto. Nace del mismo tipo de huevo que las abejas obreras, pero su alimentación es distinta, ya que, a diferencia de estas que solo se alimentan de jalea real los tres primeros días, la abeja reina será alimentada toda la vida con este súper alimento. El resto, a partir del cuarto día, consume una especie de papilla hecha de polen, néctar y agua.
Todas las abejas de la colmena son hijas de la reina, cuya misión es poner los huevos de los que nacerán los futuros miembros de la colonia.
Los zánganos son las abejas macho. Su función es la de reproducción, uniéndose a la abeja reina. Como curiosidad, no tienen aguijón.
Las obreras se llevan todo el trabajo. Forman la gran mayoría de la colmena y llevan a cabo una serie de tareas muy diferenciadas para asegurar el bienestar y la continuidad de la colonia, como vamos a ver un poco más adelante.
La abeja reina puede vivir hasta cinco años, mientras que las obreras tienen una vida mucho más corta, de solo unos meses de duración, mientras que los zánganos viven entre cuatro y ocho semanas.

4️⃣ Las abejas tienen cuatro alas
Las abejas disponen de dos pares de alas: las traseras, más pequeñas, pueden unirse a las delanteras con una especie de garfios para formar una sola ala grande que hace que el vuelo sea mucho más veloz.
5️⃣ ¡Cinco ojos!
¿Has visto la película Monstruos,S.A.? En ella salía un villano llamado Henry J. Waternoose III que, además de ser muy malo, tenía cinco ojos. ¿Sabías que las abejas también tienen cinco ojos? Los dos laterales, de mayor tamaño, son los ojos compuestos, formados por miles de lentes diminutas que trabajan juntas para formar una única imagen. Algo así como los píxeles que componen una imagen en la pantalla del televisor o de un ordenador.
Los ojos compuestos están especializados en el reconocimiento de colores y movimientos, de manera que resultan muy útiles para localizar flores y recoger su néctar.
Los otros tres ojos, llamados ocelos, son pequeñitos y están situados en el centro de la cabeza. Les sirven, entre otras cosas, para orientarse y para ver en la oscuridad de la colmena.

6️⃣. Las abejas tienen seis patas
Evidentemente, les sirven para caminar, pero cada par de patas está especializado en una labor: el delantero tiene una curiosa utilidad, les sirve para limpiar de polen los ojos y las antenas. En las patas traseras se encuentran los cestillos, donde almacenan el polen, y las del medio disponen de una especie de gancho que desprende el polen de las traseras para depositarlo en las celdillas en forma de bola.
7️⃣ Las siete tareas de las abejas
Como en una empresa, las abejas obreras se reparten el trabajo de la colmena, y se especializan en siete tareas:
- Recolectan néctar y polen en las flores.
- Recogen el néctar que traen las recolectoras y lo almacenan en las celdillas.
- Ventilan la colmena aleteando y también usan ese método para conseguir que el néctar almacenado pierda humedad para que pueda conservarse en buenas codiciones.
- Limpian la colmena.
- Fabrican y reparan las celdillas.
- Alimentan a las larvas y a la abeja reina.
- Defienden la colmena.
Sí que trabajan, ¿verdad? 😅

8️⃣ El baile del 8
Ya hemos visto que las abejas realizan muchos trabajos, pero ¿sabías que también bailan? ¡Como lo oyes! Las abejas recolectoras realizan dentro de la colmena un baile en el que se mueven describiendo la figura de un ocho y agitando su abdomen. De esa manera comunican al resto de obreras la distancia a la que se encuentra la fuente de alimento, la dirección, la abundancia y calidad del mismo.
¿Te gustaría conocer más detalles de cómo se produce el baile de las abejas? En este vídeo encontrarás información muy interesante y completa.
Curiosidades de las abejas. ¿Sabías que…? 🐝
- Al igual que las ranas o las mariposas, las abejas sufren una metamorfosis, es decir, que pasan por distintas fases, huevos, larva y pupas, antes de convertirse en abejas adultas.
- Hay tantas especies de abejas, más de 20.000, que no todas comparten las mismas características. Cuando hablamos de abejas en general solemos referirnos a la abeja melífera o doméstica, que es la que encontramos en praderas, huertos y jardines, y producen miel. Pero a diferencia de estas, hay muchas especies de abejas que no fabrican miel ni cera, tampoco viven en colmenas, sino que son solitarias, construyen nidos subterráneos o en las cavidades de algunos tallos; también las hay parásitas, que ponen sus huevos en los nidos de otras abejas. Incluso hay abejas sin aguijón.
- Para hacer un kilo de miel hacen falta dos mil quinientas abejas y casi un millón y medio de flores.😅
- Las abejas habitan en todos los continentes exceptuando La Antártida, donde las condiciones climatológicas son excepcionalmente extremas.
- Ya conoces los colores del arcoíris: en un extremo está el rojo y en el otro el violeta. Pues, al contrario que los humanos, las abejas no son capaces de ver el color rojo, lo identifican con la falta de color, o sea, el negro. En cambio, en el otro extremo, son capaces de percibir color más allá del violeta, el ultravioleta, que nosotros no distinguimos y a ellas les sirve como guía para encontrar el néctar en las flores.

En un próximo post seguiremos hablando de las abejas, descubriremos cuáles son los productos de su trabajo, su importancia en la naturaleza y los peligros con los que se enfrentan en la actualidad. ¡No te lo pierdas!
¡Hasta la próxima!







