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¿Qué sabes de la Cara Oculta de la Luna?

Hoy vamos a hablar sobre la cara oculta de la Luna y como el tema es muy interesante, pero también un poquito difícil de explicar, te traigo también un vídeo para recrear lo que sucede en el cielo cuando la Luna gira alrededor de la Tierra y así puedas comprenderlo mejor y mostrárselo a tus amigos o a tus compañeros de clase.

Conocemos muchas cosas sobre la Luna, por ejemplo, que es el satélite natural de la Tierra y orbita (da vueltas) alrededor de ella. También sabemos que aunque la veamos iluminada no brilla con luz propia, sino que refleja la que recibe del Sol. Pero, ¿sabías que desde la Tierra solo se puede ver una cara de la Luna? La otra mitad de la esfera lunar queda permanentemente oculta y hasta hace poco no se había llegado a explorar.

Fotgrafía en color de la NASA de las dos caras de la luna
Fotografía: NASA

En realidad, hace más de sesenta años la sonda Luna III envió a la Tierra las primeras fotografías de la cara oculta de nuestro satélite natural, pero ninguna nave había conseguido alunizar en su cara oculta (sí, igual que aterrizar, pero en la Luna se dice «alunizar») hasta que, por fin, en 2024 la misión china Chang´e 6 logró posar una nave robótica (no tripulada) sobre un gigantesco cráter de esa región inexplorada.

fotografía de la nave espacial en la superficie de la Luna

Lo verdaderamente especial de la cara oculta de la luna es que no se puede observar desde la Tierra, siempre nos da la espalda y, como los seres humanos somos curiosos por naturaleza, nos provoca mucho interés saber qué habrá allí.

fotografía de telescopio verde y negro más imagen de niña recibiendo regalo de Navidad y telescopio enfocando a la luna

Parece ser que geológicamente es diferente al lado visible: tiene más cráteres y su corteza es más gruesa.

A diferencia de la cara visible, en la que se observan grandes llanuras de origen volcánico a las que se bautizó con el nombre de «mares lunares», en la parte que no vemos predominan los cráteres, creados por el impacto de meteoritos provenientes del espacio exterior.

También se diferencia en la composición del suelo, algunos de los minerales encontrados en la cara visible no están presentes en el otro hemisferio.

Podríamos pensar que la Luna no gira sobre sí misma y por esa razón solo podemos ver una cara pero, en realidad, no es así. Al igual que la Tierra, la Luna describe dos movimientos: el de traslación y el de rotación.

La respuesta tenemos que buscarla en el modo en que la Luna realiza esos movimientos.

cartoon niños observando la luna con un telescopio

¿Recuerdas el post Cómo se producen las estaciones del año? Allí vimos que la Tierra tarda aproximadamente 365 días en dar una vuelta completa alrededor del Sol y unas 24 horas en girar sobre sí misma, provocando la sucesión del día y la noche.

¿Y la Luna?

En el caso de la Luna, se da la peculiaridad de que la duración del periodo de traslación y el de rotación coinciden, los dos tienen una duración aproximada de 29 días. Es a lo que se denomina rotación sincrónica (sincrónica significa que se produce a la vez).

Eso quiere decir, ni más ni menos, que la Luna tarda el mismo tiempo en girar sobre sí misma que en dar una vuelta alrededor de la Tierra. Qué curioso, ¿verdad? Es como un gran baile cósmico en el que los dos movimiento se desarrollan armónicamente a la vez. Esa es la razón de que solo podamos ver un lado de la Luna. 😳

Ya sé que esto no es fácil de entender así, con palabras, de modo que he preparado este vídeo para que lo podáis comprender mejor.

Como hemos visto en el vídeo, la Luna gira en un movimiento de rotación, por lo que la mitad del tiempo uno de los dos lados está orientado hacia el Sol y, por tanto, permanece iluminado, y el resto del tiempo sería de noche. Y esto sucede en ambas caras.

Como dijimos antes, un día lunar dura aproximadamente 29 días en la Tierra. Eso significa que durante algo más de 14 días terrestres seguidos (¡incluidas las noches!) el Sol ilumina una cara de la Luna y los siguientes 14 días y medio son de oscuridad.

cartoon Luna con gran reloj de arena y Tierra con pequeño reloj de arena

Estos periodos tan largos de luz y de oscuridad tienen consecuencias en la temperatura de nuestro satélite natural.

Imagínate: 14 días terrestres, o sea, ¡casi 350 horas seguidas en las que el Sol no deja de calentar la superficie lunar! (Para que te hagas una idea, en España, el máximo de horas seguidas de luz se tiene lugar en verano y es de 15 aproximadamente). Así que todo ese calor se acumula en la superficie de la Luna durante muchísimo tiempo provocando en lugares cercanos a su ecuador temperaturas de 121℃. Te recuerdo que el agua hierve a los 100℃, así que eso debe de ser como estar en una sartén. 😱

Después, otros 14 días sin que le alcancen los rayos solares. Tanto tiempo seguido sin calor del sol hace que el calor de la luna se disipe en el espacio, de modo que se registran temperaturas de –130℃, e incluso, en algunos puntos, pueden bajar de los –250℃.🥶

Hay otro factor que favorece que estas temperaturas sean tan extremas, ¿sabes cuál es?

Pues resulta que la Luna no tiene atmósfera.

¿Y eso qué tiene que ver?

La atmósfera está formada por una serie de capas gaseosas que recubren la Tierra y la protegen de la radiación solar ultravioleta y además actúan como escudo contra los meteoritos, los cuales se desintegran al entrar en contacto con los gases de la atmósfera. Pero la atmósfera tiene también otra misión: funciona como un edredón alrededor de nuestro planeta, evitando que el calor que llega a su superficie se escape rápidamente hacia el espacio exterior, de esa manera se consigue que las temperaturas terrestres sean suaves, permitiendo así el desarrollo de la vida, al contrario que en la Luna, donde no existe la protección de una atmósfera.

Como consecuencia, la Luna recibe radiaciones espaciales, está expuesta al impacto de meteoritos y además, el calor no se mantiene, sino que se escapa hacia el espacio y la temperaturas bajan de una manera extrema.

fotografía de satelito orbitando la cara oscura de la luna
  • Otro efecto derivado de la falta de atmósfera es que si estuviéramos en su superficie de día, el cielo que veríamos sería negro, salpicado de estrellas, y el Sol aparecería como una fuente de luz brillante e intensa en el cielo lunar, mucho más luminosa que en la Tierra. Y es que los gases de la atmósfera son los responsable de que veamos el cielo de color azul.
  • ¿Sabías que de la misma manera que no podemos ver la cara oculta de la Luna, si alguien estuviera allí tampoco podría ver la Tierra? Quizás no sabría ni que nuestro planeta existe.
  • La Luna no es el único satélite con rotación sincrónica, sino que son numerosos los satélites que muestran la misma cara a sus planetas.
  • Existen más de 1.600 cráteres en la Luna, debido al impacto de meteoritos y fragmentos de asteroides contra su superficie.
  • En la Luna se ha encontrado agua en forma de hielo, lo que puede resultar muy valioso para futuras misiones espaciales y podría posibilitar el establecimiento de bases en la Luna.
  • Al dar la espalda a la Tierra, la cara oculta de la luna se encuentra protegida de la contaminación lumínica y electromagnética procedente de la Tierra, por lo que se considera un lugar excelente para la instalación de observatorios astronómicos.
cartoon Luna orbitando la Tierra y astronauta flotando en el espacio

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